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martes, 1 de diciembre de 2009

Vacío

Hoy mi pluma se revela, no siento pena ni gozo
en mi pecho hay ansiedad y sensación de vacío,
los poemas que escribí, ya raidos por el tiempo,
pasan raudos ante mí, revoloteando en mi mente

La ansiedad es por mañana, el vacío es el presente
el pasado se esfumó y en mi saco no hay mas nada
busco la musa en mi mente la cual se encuentra escondida
o perdida en los caminos quien sabe tras que quimera

Me resisto a morir así, sin saber porqué motivo
pasé sin pena ni gloria a través de los caminos
buscando, siempre buscando sin hallar ninguna huella
un motivo que me muestre el porqué de mi existencia.

La vida es un laberinto donde uno tiene que optar
paso a paso día a día, por que camino tomar
tal vez erré en elegir en algún lugar del tiempo
y hoy me quedé sin aliento en esta cuesta empinada.

Tal vez detrás de esa loma pueda encontrar mi lugar
mas temo que ya mis fuerzas no me permitan llegar
si llego tal vez no encuentre mas que lo mismo de ayer
aridez, piedras y espinas que me impidan caminar.

Si encontrara la esperanza que llevaba entre mis ropas
tal vez podría intentar incorporarme otra vez
el viento borró mis huellas y no sé volver atrás
caminaré un poco mas luego veré que decido.


Amores desesperados

Con zarpazos de esperanza me aferré muchas veces
con intensas ilusiones a un amor casi imposible,
me he dejado llevar por las alas de los sueños
escapándole a las celdas de la oscura realidad.

Muchas veces embriagado con el licor del deseo,
no noté que lastimaba a quien quería querer,
mis manos como garras se aferraban al ensueño
despedazando los sueños que brotaban de mi alma.

Los jirones que quedaban desangrándose en mis manos,
al final se me escurrían como agua entre los dedos,
el vacío que quedaba cuando el amor escapaba
se asemejaba al dolor que con amor yo causaba

Con el alma me aferré a cada amor que he vivido,
y con el alma lloré por los amores perdidos
tan intensos he vivido esos sueños que he tenido
como profundo fue el llanto que el despertar me ha inflingido

Será por eso que ahora ya no quiero enamorarme
prefiero vivir a ciegas lo que me toque vivir
prefiero sufrir el frío de la oscura soledad
a tener que otra vez llorar por un amor que se aleja.

Yo supe una vez amar teniendo paz en el alma,
no sabía del adiós, de la traición o la muerte,
pensaba que más allá de la frescura de un beso
no había por que temer cuando el amor me envolvía.

Un mañana encontré sobre mi cama dormida
la figura de la muerte trayéndome soledad
un pedazo de mi alma se me quedó en el camino
envolviendo mi destino con un eterno dolor.

De allí en mas quise amar, pero el temor al fracaso
hizo rodar en pedazos todo intento por vivir,
entregué mi alma entera en cada oportunidad
pero el amor se apagaba ahogado por la ansiedad.

Espero morir de muerte y no de dolor y pena
espero que llegue ella para poder descansar
no quiero otra vez llorar por algún amor perdido
quiero poder recordar los buenos momentos míos.



Este amor


Y floreció en primavera como la alfombra del campo,
del color de la esperanza se tiño sus alas blancas
se deshizo de los trapos que del ayer arrastraba
aferrándose a la carne de aquel que ayer desechaba.

Esquivando los guijarros esparcidos en la arena,
se echó a andar los caminos desafiando atardeceres
luchó enfrentando las lanzas de las frías tentaciones
y la envidiosa lujuria que ataca desde las sombras.

Con barniz de primavera cubrió su frágil coraza
protegiéndose del tiempo que fatiga con su aliento,
al hastío combatió con canciones y poesías
y a los inviernos detuvo con su flama enardecida.

Claro que muchas veces, a lo largo de la vida,
alguna hierba florece escondida en el jardín,
una espina traicionera busca inflingir una herida
y es allí donde los duendes le dan sentido a la vida.

Ellos forman el blindaje contra pasiones ajenas
pero hay que alimentarlos con la esencia de los dos
el idioma de la piel, el hablarse con el alma,
crean un manto de firmeza en los duendes del amor.

Protegidos con su manto desafiamos el invierno,
bebimos licor de tunas y vendavales de sueños
hicimos crecer la hierba con sales de primaveras
desechando soledades enmarcadas de tinieblas.

Esta vez echó raíces y no creo que fallezca,
nos abrazó aquella noche con una suave caricia,
se fue metiendo en la piel ruborizada de sed
y sin prometernos nada nos hicimos a la vida.


Un atardecer

La tarde languidecía cuando tomamos la rambla,
en el coche recorrimos lentamente la ciudad,
el sol en el horizonte jugueteaba con colores
mientras lento se escondía a lo lejos en el mar.

No sé que duende tocó los confines de tu mente,
sé que tus dedos jugaban con la piel de mi entrepierna,
yo disfruté tus caricias y detuve el coche en la orilla
y mirándome a los ojos corriste el cierre del jeans.

Con delicada premura procuraste tu deseo,
tu mano envolvió mi sexo y nos fundimos en besos,
luego fuiste hacia el altar y brindaste con tu boca,
el mas placentero abrazo de tu deseo y el mío.

Dejé mi mente volar entre tus suaves caricias,
tu goce incitó mi gozo y me entregue a tus caricias,
mi mente no controlaba las sensaciones vividas
y libaste de mis entrañas el elixir del amor.

Nos quedamos abrazados, nos besamos, suspiramos,
encendí de nuevo el motor y sin planearlo siquiera,
volvimos a nuestro hogar, como dos enamorados,
y nos dejamos llevar por tu deseo y el mío.







Encuentro casual

Y allí estabas, apareciste cuando menos te esperaba,
en medio de tanta gente tropecé con tu mirada,
tus ojos y los míos se dijeron tantas cosas
que sobraban las palabras, solo hicimos el amor.

Nuestras bocas se juntaron en un beso apasionado,
mi mano bajo tu blusa buscó saciar esa sed,
que nació en una mirada, se acrecentó con un beso,
y enardeció con el roce de tu mano con la mía.

Dos palabras nos bastaron para buscar un lugar,
un nido donde plasmar ese sueño que tuvimos,
nuestras lenguas se enredaron en un salvaje libar,
y junto al mar nos amamos sin importarnos de nada.

Entré en tu cuerpo encendido sin preámbulos ni nada
en frenética embestida entré en tu cuerpo sediento,
el frenesí no tardó en traspasar las fronteras
y en un agónico orgasmo nos liberamos de todo.

Luego del fuego la calma, la ternura despertó,
nuestras manos ya calmadas reconocían fronteras,
nuestras miradas saciadas recordaban aún la flama
y entre besos y suspiros permanecimos unidos.

La hoguera no se apagó, pero la sed mitigada,
dio lugar a un nuevo inicio disfrutando paso a paso,
lentamente reiniciamos la danza de nuestra unión,
disfrutando paso a paso, cada roce de la piel.

La explosión tardó en llegar, pues la ternura primó,
la primera fue violenta como el ojo de un volcán,
luego la sed ya calmada nos permitió disfrutar
paso a paso las delicias de ese encuentro junto al mar.





Mi juventud

Cuando estuviste a mi lado, te miraba con desdén,
no pensé que en algún momento te alejarías de mí
disfruté de tus caricias y de tu piel tierna y dulce
al pasar, sin detenerme, sin extasiarme en tus brazos

Vestido con el ropaje de un corsario luche,
contra el viento y la marea, por un incierto mañana,
no entendía que el mañana me esperaba en el camino,
y que el presente quedaba marchitándose en el tiempo.

Cuando volví mi mirada, tu ya no estabas allí,
te habías quedado atrás en un recodo del tiempo,
por más que yo lo intentara jamás volvería a ti,
y el mañana se oscurece ante mi cuerpo cansado.

Debí beber de tu seno, debí empaparme en tu aliento,
debí atarme a ese momento sin importarme de nada
debí cabalgar contigo mientras estuve a tu lado
en cambio te vi pasar, sin extasiarme en tus brazos

Usé mi tiempo en quimeras que nunca pude alcanzar,
tejí una alfombra dorada que nunca llegué a pisar,
mis días se fueron yendo como arena entre los dedos
y al mirar hacia mi ayer solo hay perdidos deseos.

No vale la pena llorar por los momentos perdidos
pero me apena entender que desprecié tus caricias
que perdí el tiempo en buscar un mañana que no hallé
y no gocé de tu esencia, mi añorada juventud.


Una noche diferente

La luna pinta de plata los pinares a lo lejos,
escondiendo por momentos su tez brillante en las nubes
se me antoja que la brisa intenta decirme cosas
trayendo hasta mis oídos los suspiros de la noche.

El aroma de las flores mimetizan la nostalgia,
los recuerdos pasan raudos en mi mente adormecida,
una voz, una caricia, una herida, una canción,
sensaciones asociadas al conjuro de la noche.

Los recuerdos son las huellas y trofeos de la vida,
el olvido es una daga que duele mas que el adiós,
los sueños son esos frutos que la ilusión fabricó,
para mezclar con la esencia de la cruda realidad.

El recuerdo de un adiós, suele matar la ilusión,
la huella de un gran amor le da sentido a la vida,
una pena te endurece, una pasión te enternece,
por cada espina una flor, por cada beso un dolor.

Las luciérnagas titilan como gritando en silencio,
lo mágico y lo real se mezclan dentro de mi,
el ayer quiere asomase y la cordura lo ahoga
y en un suspiro decido que es solo ahora la vida.

Una flor que está marchita, un amor adormecido,
el deseo de vivir bordado con ilusiones,
las lágrimas derramadas, las sonrisas y el amor
la letra de una canción entre ráfagas de ayer.

Esta noche las estrellas me parecen diferentes,
puede ser por los recuerdos que afloraron a mi mente,
pudiera ser que la magia se ha fundido con la noche
o será que es simplemente una noche diferente.



No te lastimes

Me despojé de las ropas que vestía hasta ayer,
tomé la ruta que lleva a encontrarme con mi muerte,
llevo solo conmigo aquello que necesito,
para poder resistir los inviernos que me quedan.

No quiero cargar a cuestas lo que ya no necesito,
si quieres acompañarme solo sigue tras de mi,
mas no cargues en mis hombros tus culpas y tus temores
no quiero cargar en ellos el peso de tu fracaso.

Mis recuerdos voy dejando tras de mi, en el camino
los amores y temores van quedando tras de mi
las penas según camino se desprenden a mi paso
y solo llevo conmigo lo que se niega a caer.

Por capricho o por costumbre al llegar la primavera,
alguna semilla insiste con brotar dentro de mi,
se debe a recuerdos viejos que en el fondo de mi bolsa
se niegan a desprenderse e intentan prender de nuevo.

Llevo solo conmigo el agua que he de beber,
llevo un poco de calor para pasar los inviernos,
me alimento de la hierva que crece junto al camino
y no me quiero apartar de la senda que tomé.

Si quieres acompañarme deberás ir tras de mi,
pero no quiero cargar tus mochilas en mis hombros,
tienes mucho por delante, tienes muy fresco el ayer,
tu tienes aún presentes que reclaman tu atención.

Tu vives aún las cosas que yo ya he dejado atrás,
yo ya cumplí con la vida, ya cumplí con mi deber
tu tienes aún que enfrentar los deberes que asumiste
para poder tras de mi, caminar éste sendero.

Si me acompañas ahora, solo hallarás decepciones
dejarás deudas pendientes que ya hoy hieren tu piel
busca un lugar para ti, el amor jamás se muere,
y recuérdame como lo sientes, sin que el hastío te envuelva.

Del amor al odio hay un paso, que no quisiera que dieras
sería una nueva carga para mi espalda cansada
déjame recordarte, fresca, radiante y con vida
no me obligues a observarte muerta en vida como yo.



Busca tu lugar

Tomé una estrella del cielo y la introduje en el río
quería ver sus destellos dibujándose en el agua
la estrella se fue apagando, perdió su brillo al instante,
mientras el sauce lloraba sobre su cuerpo dormido

Quité del río su cuerpo y la puse en su lugar,
intenté que reaccionara y que volviera a brillar,
en vano le di calor para volverla a la vida
mas el daño estaba hecho, nada vuelve a su lugar.

Una lágrima en la arena desaparece al instante
una gota de rocío en el mar no deja huellas
una rosa se marchita al quitarla del rosal
y la brisa se termina cuando llega el temporal.

La vida es solo un instante, que nace en la vida misma,
la risa nace de aquello que llamamos alegría
El río canta a la vida mientras mantiene su cauce
un amor correspondido jamás se puede apagar.

La pasión no existiría sin una piel en la piel,
la armonía de la música del piano con un violín
aleándose en comunión con el resto de la orquesta
crean plácidos paisajes en un idioma común.

Vivir es armonizar con el entorno en que estamos
una estrella es una estrella, allá en el cielo una estampa
una rosa en su rosal, las aves en libertad
y las almas de la gente con libertad para amar.










sábado, 28 de noviembre de 2009

Eso que llaman amor

Yo no sé si el amor es amor, ese que dice la gente,
sé que he sentido mil veces esa extraña sensación,
me enamoré tantas veces, si es amor lo que he sentido,
que hoy dudo llamarlo amor, por mas intenso que fuera.

Me enamoré aquella vez de esa tierna adolescente,
con quien hubiese jurado, amaría eternamente,
eran años de cuadernos, poesías y quimeras,
de ilusiones, esperanzas, de promesas encendidas.

Un día, ya no recuerdo, por que pasó a ser recuerdo,
y me volví a enamorar como aquella vez primera,
Una y otra vez caí en las redes de ese ensueño,
cada vez con la pasión de la primera ilusión.

Cada vez que me encontraba con aquellas sensaciones
me entregaba con el alma, con la sangre, con las venas,
mas el adiós sin gran pena se sucedía a menudo,
para volver a caer en brazos de otra mujer

Eso que llaman amor, que te desvela en las noches,
lo sentí profundamente muchas veces en mi vida
hasta que un día por cosas que las decide el destino
uní mi vida a quien fuera por mucho tiempo mi vera.

El amor y el desamor se sucedieron de a ratos,
muchas veces el amor fue tanto como el desdén,
pasé muchas primaveras con ella siempre a mi lado
pero también los inviernos los supimos enfrentar.

El tiempo mataba a veces ese gorrión en el pecho,
pero el tiempo tantas veces lo hizo resucitar,
mucho tiempo para amar, mucho tiempo para dar,
y mucho tiempo perdido en apatía y silencio.

Una mañana el destino la arrebató de mi lado
y jamás podré explicar como el cielo se nubló,
el abismo ante mi vida, destruida en mil pedazos
la convicción de que pronto moriría yo también.

Mas fuerte que los amores, que las penas y temores,
fue esa experiencia vivida de dolor, pena y ausencia,
no creí lograr la paz, que moriría de pena,
mas sin quererlo el destino me propuso una salida.

Me enamoré nuevamente y me aferré a esa ilusión,
el gorrión dentro del pecho cobró vida nuevamente,
fue un amor comprometido con las heridas del alma,
un amor que prometía devolverme la existencia.

No sé cual es la razón de los estados del alma,
no se si el amor existe o es tan solo una ilusión,
porque creí volver a amar aun estando enamorado,
de aquella etérea visión sin realidad ni presencia.

Fue un amor de fantasía, fue un salir a volar,
supongo que al escapar de realidades mundanas
dejé mi alma volar tras unicornios dorados,
y envolví con fantasías la realidad de vivir.

La fantasía duró hasta tocar tierra firme,
la realidad hizo trizas la fantasía creada,
todo amor que sentía, o que creía sentir,
se estrelló contra la esencia de la cruda realidad.

Es por eso que no entiendo eso que llaman amor,
si es amor lo que he sentido tantas veces en mi vida
tiene mil caras distintas, tiene un sin fin de colores,
son un sin fin de sabores que se sienten en el alma.

Hay gente que se enamora solo una vez en la vida,
hay gente que se enamora y es feliz eternamente,
se alimentan de esa flama conviviendo con la vida
y se enamoran a diario cada vez un poco mas.

Quizás esté enamorado y aún no me he dado cuanta,
quizás no sepa leer las señas del corazón
tal vez no he aprendido nada de las cosas de la vida,
o tal vez he buscado ensueños, donde solo hay realidad.


UNA CARTA

Amor:
No pude escribirte nada que te explique de mi amor, he comenzado mil veces a tejerte sensaciones y todo me sabe a poco, no puedo hallar las palabras que expresen lo que yo siento, lo que querría decirte.
Quizás se debe a que tonto me estoy volviendo de a poco, desde el momento en que supe que tu me amabas también, pienso en ti cuando camino, cuando vengo, cuando voy, hasta sonrío pintando diez mil retratos de ti.
Te he pintado en mi mente de mil formas diferentes, te he imaginado sumisa cual agua de manantial, como mar embravecido, como una rosa dormida, también te he visto encendida suspirando entre mis brazos y hasta te he secado una lágrima rodando por tus mejillas.
Te he escuchado cantar y hablando de cualquier cosa, hasta te oí murmurar palabras llenas de amor, te he sentido vibrar y hasta he sentido tus manos, cobijadas en las mías y he soñado con tus ojos escudriñando mi mente.
No puedo escribirte nada que te diga que te quiero, pues no hay palabras que abarquen lo que siento aquí en el pecho.
Quería contarte cosas que me suceden a veces, cuando deseo tenerte y abrazarte contra mi, quería que escuches cantos cuando leas mis poemas, y que te huela a rosas el aire que tu respiras, quería escribirte algo que te haga sentir que te beso, quería decirte eso que siento ahora en mi piel.
Quería, pero no puedo, por eso escribo esta carta, quiero pedirte perdón por mi torpeza de hoy.

Con amor...

Sin mañana

El cansino paso del tiempo surca mi piel de nostalgias
Cada página que escribo solo devela recuerdos
mi vida se ha convertido en un mirar al ayer
reviviendo raídas páginas de pasadas remembranzas

Oigo coplas dolidas de sentimientos perdidos
amaneceres ardientes, atardeceres dorados,
sensaciones tan intensas que quedaron en el tiempo
estampadas como a fuego en mi piel y mis entrañas.

Hoy solo vivo recuerdos, ya no vivo primaveras,
el otoño me ha llegado vestido de soledad,
Tengo mis manos llenas de caricias ofrecidas
de caricias recibidas de momentos compartidos

He entregado mucho amor en lujuriosas pasiones
y he llorado amargamente por aquello que perdí
Muchas veces he penado y me he vuelto a enamorar
y se me ha gastado el alma de tanto amar y penar

He sangrado por los besos que lastimaron mi alma
y he sanado con los besos que otros labios me brindaron
Me he secado con la risa las lágrimas de mis ojos
y soporté aquel adiós con aquella bienvenida

Fueron muchas alegrías, fueron muchas despedidas
he disfrutado el amor y he sufrido el desamor
Muchos sueños alcancé y otros tantos olvidé
siempre viendo hacia el mañana mas allá del horizonte

No recuerdo en qué momento fue que dejé de soñar
no sé en qué momento fue que comencé a mirar atrás,
hoy si miro hacia adelante solo veo oscuridad
y me envuelvo con la tibia sensación de los recuerdos.

El presente ya no importa, es un momento fugaz,
solo atado a la esperanza recobraría importancia,
mas se me fue en algún recodo, como se me fue la fe,
de qué sirve un eslabón si no existe la cadena.


En lo oscuro del camino

Las arenas de la vida intentan tapar la senda
que con hilos de memorias fui tejiendo en mi camino
cuando miro hacia mi ayer embebido de nostalgias
no alcanzo a ver los laureles cosechados tiempo atrás

Es triste perder los sueños que se tejieron ayer
pero más triste es recordar, que alguna vez existieron,
sé que varias primaveras florecieron a mi entorno
y que el amor con su manto muchas noches me abrigó.

sé de los verdes paisajes, a los lados del camino,
Sé que las aves del campo solían reír a mi paso,
sé que muchos senderos se abrían siempre ante mi,
que de color esperanza se teñía mi horizonte.

Hoy el sendero se angosta a medida que camino,
lo incierto de éste sendero hace que dude al andar,
a veces quiero parar y dejar de caminar,
pero la vida me empuja y me obliga a continuar.

hay veces que entre las nubes se cuela un rayo de luz
que entibian mi pasos lerdos alumbrando mis mañanas,
hay veces que una canción escucho como de lejos,
otras, música de niños jugueteando en mi jardín

Tal vez tan solo se trate de algún recuerdo perdido
que entre las nubes del tiempo se acercaron a mi vera
tal vez sean solo quimeras que por capricho del tiempo
se mantienen escondidas en los pliegues del alma.

No puedo ver donde voy pues la niebla me lo impide,
camino hacia no se donde y no sé cuanto andaré,
quiero soñar con mañanas pero no tengo esperanzas
las perdí hace mucho tiempo en un recodo del tiempo

Quisiera creer en Dios mas he perdido la fe,
quisiera temerle a la muerte para alejarla de mi,
pero en cambio me imagino un ejército de estrellas
ensayando bienvenidas esperando mi llagada..


Es el amor

Si sientes que los minutos pasan raudos cuando está,
mientras sientes que no pasan cuando esperas su llegada,
si sientes mariposas recorriendo tus entrañas,
cuando recuerdas su nombre o imaginas su mirada,

Es que el amor te ha llegado o está golpeando tu puerta,
si el solo verte en sus ojos, hace que vibre tu piel,
si te deleitas oyendo el sonido de su voz,
seguramente ha llegado el amor a tus riveras.

Si con un simple roce de su mano con su mano,
sientes que vibras por dentro y se humedece tu ser,
si sientes fuego en tu boca y su boca sabe a miel,
y deseas locamente sentir su piel con tu piel,

Si deseas sus caricias, si tienes sed de su boca,
si deseas que las horas se detengan al instante,
en que juntos abrazados, vuelan sobre los tejados,
no lo dudes ni un instante, es que el amor te ha llegado.

Cálidas noches de luna, amaneceres dorados,
el aroma de los pinos, de las flores del jardín,
la imagen del sol besando el mar en el horizonte,
todo lo bello es mas bello cuando te abraza el amor.

El mundo ves diferente, le sonríes a la gente,
hay música en tus oídos y el aire huele a jazmines
la mañana te sorprende con su imagen en tu mente
es que amas con locura, es que amas, simplemente.

Mi regreso

Soñé con campos dorados y cielos de mil colores,
con luces de fantasía eternamente encendidas,
con lunas multicolores, pasiones desenfrenadas,
volé tan lejos de casa que me atrapó la nostalgia.

Dejé sentada en mi lecho esperando mi llegada,
a quien me diera la vida, mientras yo no le di nada,
no pude ver en sus ojos, los que me miran el alma
las lágrimas que brotaban cuando vio que me marchaba

Por ir tras sueños creados en las nubes de mi mente
me olvidé de las promesas proferidas hace tiempo,
traicioné mis sentimientos, mis mas sentidas creencias
y destruí en mil pedazos la vida de quien me amaba

No podré curar jamás las heridas en su pecho,
no podré borrar jamás los surcos en sus mejillas,
tampoco ésta sensación que me produce en el alma
el seguir viendo el amor en esos ojos heridos.

Ni bien traspasé la puerta donde dejé mi querencia
sus brazos me recibieron para abrazarme otra vez,
sus labios como una brasa se posaron en los míos
y susurrando mi nombre acariciaron mi alma.




Mas allá del horizonte

Volé tras esa estrella que encandiló mis pupilas,
dejé mi vida detrás con su gama de matices,
busqué nuevos sabores, otros aromas de flores,
soñando con otros cielos, mas allá del horizonte.

Dejé mis sueños de ayer queriéndolos olvidar,
dejé mis propios recuerdos, dejé una paloma herida,
un amor que por rutinas, parecía estar dormido
y me bastó con dejarlo para saber que latía.

Por ir detrás de una aurora, olvidé mis atardeceres,
y pretendía olvidarme de mi fiel enamorada,
traicioné mis convicciones mis mas sublimes pasiones
por la promesa de un sueño con sabor a primavera.

Ni bien levanté las alas la nostalgia me invadió,
mas levanté raudo el vuelo rememorando mis sueños,
mas las manos que rozaron mis manos con sus caricias
no eran las manos aquellas que reclamaba mi piel.

El sabor de aquellos besos que dejé tras la partida,
jamás lo pude encontrar mas allá del horizonte,
cada espacio de mi ser reclamaba por aromas,
por miradas, por susurros, por el agua y por la miel.

Volví con el alma herida, maldiciendo mi partida,
me fui queriendo olvidarla y aprendí que la quería,
me esperaba desde el día en que volé tras un sueño
llorando por mi partida, llorando tras mi regreso.

Al buscar allá en el cielo lo que tenía en mis manos,
comprendí que las rutinas pueden cegar la razón,
sentí que debía irme y ni bien estuve lejos,
necesité de su voz, de su piel y sus caricias.


Fantasía y realidad

El corazón le juega a veces al amor malas partidas,
los sueños, las poesías, las fantasías del alma,
tiñen con mágicas luces los sentimientos vividos,
elaborando castillos en las nubes de la mente.

Uno olvida realidades cuando se envuelve en quimeras,
el alma está siempre alerta para atrapar sensaciones,
de modo que en el ensueño uno alimenta la flama
y se cobija del frío de las reales vivencias.

Uno le llama amor a la embriaguez de las almas,
puede gritarle al mundo que se siente enamorado
flota sobre la tierra olvidándose de todo
para salir a volar con las alas de los sueños.

Uno llega de repente a chocar contra la vida
y al lograr abrir los ojos comprende que ha sido un sueño
uno siente que ha vivido una experiencia divina,
pero la magia termina cuando la música cesa.

Cuando la orquesta termina de tocar la última nota,
la sensación que nos deja es el gozo de sentir
que en una porción de tiempo, sublime como fugaz,
nos despojamos del tiempo y la cruda realidad.

El amor no es poesía ni colores de arco iris,
el amor conjuga ensueños con la vida de verdad,
el amor amasa sueños con dolores y caricias,
es comunión de dos almas que se aprestan a vivir.


Romance


Cuando el tren de la vida se detuvo,
por la crecida del río de los sueños,
esperando que amainara la tormenta
descendimos al andén de la estación.

Posada le pedimos al destino
en el hotel del bagaje y el ensueño
veníamos de mundos diferentes
buscando ilusiones olvidadas.

Ambos nos buscamos tiernamente
deseando detener esa tormenta
caricias entre sábanas de seda,
besos con aroma de esperanzas.

Fueron cinco las páginas escritas
con la pluma de un amor sin condiciones,
páginas plagadas de secretos
escritas con el fuego y la pasión.

Los días fueron cálidos reflejos
de las hojas arrancadas de un cuaderno
donde escritas con la tinta del deseo
se leían las promesas de un mañana

Solo nos faltaba comprender
que la vida no se asienta en fantasías
que el amor no es tan solo poesía
y la noche con el día se termina

Tan intenso fue el romance que vivimos
que olvidamos por momentos la partida
de ese tren que volvería a los caminos
transportándonos a nuestras realidades

Las aguas retornaron a su cauce
el tren retomó su marcha lerda
ambos retomamos nuestra vida,
transformando aquel romance en un recuerdo.

Amores y fantasías

Para vivir de los sueños ornados de fantasías,
sueños que desde el alma buscan paliar las rutinas,
condimentando con mieles, lo amargo de la existencia,
jamás debieran mezclarse con la fría realidad.

Los sueños son poesías, son pasiones encendidas,
pinceladas de ilusiones pintadas con acuarelas,
la realidad carga el tiempo, sudor, cenizas y llanto,
risas, sangre, cemento, ira, música y silencios.

No es en vano que las almas suelan a veces volar,
buscando en la soledad los unicornios perdidos
creando imágenes nuevas, fantasías de colores,
e historias tan sublimes, como en los cuentos de hadas.

Las rutinas de la vida suelen matar al amor,
las pasiones van cediendo y se apagan con el tiempo,
es necesario crear fantasías de colores
para matar el hastío y no dejarse atrapar.

Las noches de plenilunio, una alborada en el mar,
la rosa roja encarnada perlada por el rocío,
un amor de fantasía, teñido con el misterio,
una suave melodía, una copa y un recuerdo.

Cuando dos almas se unen en ese viaje encantado,
el amor toma el color del ensueño y la ternura,
jamás debieran volver a posarse en la cordura,
para vivir la locura de un amor apasionado



Penas del ayer

La lluvia dibuja en la tarde con cristalinos hilos de plata,
la sombría melancolía de mi amiga soledad
Errante y ensombrecida como el camino que llevo
va mi alma recogida sin sueños y sin destino

Las luces que parpadean son los recuerdos que llevo
cada gota es una pena que se abate sobre mi
tu adiós aún en mi mente y la fina y fría garúa
se clavan como puñales en mi alma ensombrecida.

¿Dónde habrán ido a parar las promesas de aquel día
cuando los jóvenes años nos tiñeron de poesías?
¿En que recodo del tiempo quedaron aquellos sueños,
que embebidos de ternura fabricamos con ensueño?

El tiempo te arrebató quien sabe por qué razón,
las ilusiones floridas de tu joven corazón,
te cansaste de la vida y no supe darme cuenta,
que ya no estabas conmigo volando por esos cielos

Tu te quedaste dormida en la mitad del camino,
dejándome sin motivos para afrontar mi destino,
Quise arrancarme del pecho las huellas de tus latidos
y comprobé que latías en mi propio corazón.

Sigue cayendo la lluvia en ésta tarde vacía,
el agua corre arrastrando a la orilla de la acera
aquellas hojas caídas dispersadas en el suelo
como se van mis anhelos, como se fuera tu vida.